segunda semana con subidas y bajadas

que no es todo plano, vamos.

las tardes de la semana anterior las dediqué básicamente a tomar cañas y realizar otras actividades más o menos sociales en distintos contextos. vamos, a estar en este mundo acalorado y tranquilo, a visitar a algunas personas, a tratar de ponerme en contacto con otras (esos que me ignoráis), a poner algo de orden (aunque aún queden cajas en la terraza de la casa paterna y ropa en las maletas) y a ver qué hacer con lo que está por venir. eso de lo que está por venir era algo que no tenía muy claro (existen unos cuántos hilos de actividad desenrrollándose poco a poco, perdiéndose en algunos nudos, escondiéndose..) y que sigo sin tener claro. de momento, en mi futuro a una semana está el recorrer treinta kilómetros diarios para ir a trabajar. un cambio en apariencia muy tonto pero significativo (yo antes tardaba seis minutos en bici, os recuerdo) porque también significa pasar a hacer un tipo de cosa que antes no hacía, que es trabajar en el mundo exterior. o en cliente, que lo llaman, aunque yo no tenga clientes.

a más largo plazo, está en el aire la posibilidad de irse a Argentina un mes. como posibilidad, no como nada más. y me da algo de miedo por el trabajo que es, no por el irme. y también me fastidia un poco, pero también habíamos pensado que sería en Marzo, ¿no?

sí, todo cosas de trabajo. el ocio aquí es más ocioso, mucho más. ya lo he comentado: tardes de terrazas, comer aquí y allá, deambular como una peonza por la calle, mirar algunos carteles con números y letras puestos en las ventanas de algunas casas (sí, aún no he pasado de ese punto), y planificar, que pronto toca ir a bucear.

todo demasiado escaso como para escribir mucho, me temo. la vida, que se mueve así, por rachas.


About this entry